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Todo comenzó a finales de 1999, cuando Servando Pérez Domínguez, profesor de la Universidad de Santiago (España), empezó a notar dolores diversos, cansancio, problemas mucocutáneos, digestivos, intestinales, etc. Lo que le supuso acudir, en busca de explicación de estos síntomas, a especialistas de su región y también del exterior, ya que la causa no fue fácilmente diagnosticada, sino todo lo contrario. En un principio le diagnosticaron enfermedades muy diversas, hasta que finalmente se descubrió la causa, tras analíticas específicas de metales pesados en sangre y orina: intoxicación por mercurio.
Una vez que le extrajeron unas amalgamas que no hacía mucho tiempo le acababan de hacer, empezó a mejorar. Actualmente, está pendiente de una limpieza de las arterias que espera le permita reincorporarse a su actividad laboral, ya que desde finales del año 2004 permanece de baja.
Por eso, junto con ?un grupo de personas de toda España, con orígenes e historias personales y profesionales diversas, pero con un nexo común: el padecer una intoxicación por Hg (con diversas patologías asociadas o no), fundamentalmente derivada del hecho de haber portado (o todavía portar) amalgamas dentales? se han constituido como asociación con el nombre de Mercuriados, como así se expone en su página web: Amalgamas.es
El principal objetivo es que se informe, desde las Administraciones, a los pacientes de los posibles riesgos que conllevan los empastes realizados con amalgamas de mercurio. A su vez, Mercuriados no culpa a los dentistas, estomatólogos y protésicos por colocar esas amalgamas, pues están autorizadas. Y entiende que no son numerosos los casos, pero sí indica que además de informar al paciente de los riesgos que supone la amalgama hay otras posibilidades en la actualidad mejores y sobre todo seguras.
Mercuriados viene a sumarse a lo que en muchos países, otras asociaciones realizan, como así informábamos desde este Diario. |